Las Salinas del Pim-Pam en Mazarrón: Historia y Curiosidades

El Misterio del «Pim-Pam»: Historia de las Salinas del Puerto de Mazarrón

Si alguna vez has paseado por la Playa de la Pava y te has preguntado qué son esos canales horadados en la roca o por qué los mayores llaman a esa zona el «Pim-Pam», estás ante uno de los vestigios industriales más fascinantes de nuestra costa. Las antiguas salinas no solo fueron un motor económico, sino un paisaje de humedales donde los flamencos eran los protagonistas.

Ubicación actual: Playa de la Pava (entrada por calle Ecuador), 30860 Puerto de Mazarrón.

Un origen que se remonta a la época romana

Aunque la explotación industrial que recordamos hoy tuvo su apogeo en el siglo XX, las características geológicas de Mazarrón sugieren que la obtención de sal marina pudo comenzar ya en época romana. La técnica, sencilla pero efectiva, consistía en dejar evaporar el agua del mar en estanques de poco fondo (balsas), separados por muretes de tierra.

Este trabajo seguía el ritmo de las estaciones: en primavera se reconstruían los diques dañados por los temporales de otoño, preparando las balsas para la cosecha estival, cuando el sol de nuestro litoral hacía el trabajo de evaporación más pesado.

¿De dónde viene el nombre «Pim-Pam»?

Muchos vecinos se preguntan por este curioso apelativo. El nombre proviene del sonido rítmico y constante de la maquinaria de bombeo. Cuando el oleaje no era suficiente para llenar las balsas de forma natural, entraba en funcionamiento un motor situado junto a los canales. Su sonido monótono: «PIM-PAM-phouf-phouf…», bautizó para siempre esta estructura entre los niños de la época.

🌊 Dos formas de alimentar las salinas

  • El método natural: Aprovechando el fuerte oleaje de la zona de La Pava. Aún hoy se pueden visitar las galerías excavadas en la roca que permitían que el batir de las olas empujara el agua hacia los canales de calentamiento.
  • El método mecánico: El famoso motor del «Pim-Pam» extraía agua de un pozo cuando el mar estaba en calma, garantizando que el ciclo de producción no se detuviera.

El paisaje perdido: Flamencos y atajos nocturnos

Antes de la urbanización masiva de la zona de Bahía, las salinas eran un humedal vivo. Quienes crecieron en los años 50 y 60 recuerdan ver bandadas de flamencos rosa y martines pescadores reposando en las balsas.

Para los jóvenes de entonces, las salinas eran también un «atajo». Se caminaba entre las balsas para ir desde Nares hasta el Puerto, evitando la peligrosa carretera para ir al Cine Avenida. Regresar por allí en la oscuridad total del atardecer, con el miedo a resbalar y caer en el agua hipersalada, forma parte de la memoria sentimental de muchos mazarroneros.

Vestigios que aún puedes visitar

Hoy en día, aunque las montañas de sal y los molinos de trituración han desaparecido para dar paso a viviendas, todavía podemos ver la entrada de abastecimiento de agua. Es un recordatorio de una industria que mantuvo su actividad hasta la década de los sesenta y que marcó la fisonomía de nuestro Puerto.

📍 Curiosidad histórica:

Las salinas siempre estuvieron rodeadas de polémica. Desde 1875 hubo litigios entre el Ayuntamiento y los propietarios por el derecho de paso de los caminos públicos que cruzaban las balsas, un conflicto que duró décadas y que afectó incluso al trazado del antiguo ferrocarril.

Visitar hoy la zona de La Pava es hacer un ejercicio de imaginación para visualizar aquel Mazarrón industrial, natural y ruidoso por el eco del Pim-Pam.

¿Tienes recuerdos o fotos antiguas de las Salinas del Pim-Pam? ¡Compártelos con nosotros en los comentarios!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *